“Las barreras entre el arte y la ingeniería existen sólo en nuestra mente”, asegura el artista holandés Theo Jansen. Y así lo demuestran las maravillosas esculturas móviles, autónomas y con vida propia que se pudieron ver en el Espacio Fundación Telefónica hasta el 17 de enero. PROBETA visitó esta exposición/experiencia y todavía nos frotamos los ojos de asombro. Las Bestias de Playa de Jansen se mueven como un organismo vivo a través de complejas estructuras diseñadas con tubos y botellas de plástico, lo que las hace ligeras y dúctiles al paso del aire. Con un movimiento fluido y rítmico, recuerdan a los prototipos de Leonardo da Vinci, o a los andares de un reptil y un dinosaurio mecánico.

Expuestas por primera vez de manera colectiva en España, Jansen muestra la evolución biológica de sus criaturas a través de 13 piezas, desde la primera creación en 1990 hasta las más actuales y evolucionadas.

Strandbeest de Theo Jansen en Espacio Fundación Telefónica. Fuente: Sara García

Strandbeest de Theo Jansen en el Espacio Fundación Telefónica. Fuente: Sara García

Las fronteras inexistentes entre la ingeniería y el arte
Theo Jansen (1948) nació en un pequeño pueblo costero junto a La Haya. Estudió Física en la Universidad de Tecnología de Delft y, paralelamente, descubrió su vocación artística cuando en 1986, leyo “El relojero ciego” del zoólogo británico Richard Dawkins, que influirá decisivamente en su estilo artístico. Desde ese momento, la teoría de la evolución y la selección natural de las especies formarán parte del corpus de su inspiración.

En 1990 Jansen decidió centrar su trabajo en la creación de seres artificiales y aplicó sus conocimientos de ingeniería a la creación de sus criaturas. Ese mismo año, Jansen publicó un artículo donde sintetizaba en algoritmos cómo crear el movimiento, una investigación que fue replicada por estudiantes en todo el mundo. Inspirado por una noticia sobre el impacto del calentamiento global en la subida del nivel del mar, escribió una columna en el diario holandés de ámbito nacional Volkskrant, donde fantaseaba con crear una nueva forma de vida capaz de levantar diques en las playas de Holanda, para proteger las costas del país de posibles inundaciones. Este sería el punto de partida creativo de sus “Strandbeest”.  En 2007, una de sus criaturas apareció en una campaña publicitaria de automóviles. Desde entonces su obra adquirió renombre internacional, se ha expuesto en museos de todo el mundo y ha participado en otras acciones de marketing con mucha repercusión.

Funcionamiento mecánico de las criaturas de Jansen.

Arte cinético y biología de la evolución de especies
La obra de Jansen está dotada del espíritu experimental del arte cinético, corriente iniciada a principios del siglo XX para designar las creaciones artísticas fundadas en la introducción del movimiento como elemento plástico dominante en la obra. Desde 1912, numerosos artistas experimentaron con producciones cinéticas, como Larionov y Archipenko, para pasar en los años venideros a las construcciones de Moholy-Nagy, las placas de vidrio rotativas de Marcel Duchamp, y los móviles de Alexander Calder. El factor común de sus obras era la apuesta por el movimiento en contraste con la idea de la inmutabilidad de la belleza. Buscaban incurrir en la cuarta dimensión del tiempo, anticipada por los constructivistas en los años veinte. Las esculturas vivientes de Theo Jansen se mueven por los mismos caminos artísticos.

Algoritmo del movimiento de Theo Jansen "Animaris Currens Vulgaris"

Algoritmo del movimiento de Theo Jansen “Animaris Currens Vulgaris”

En Jansen, el arte y la biología siguen caminos entrecruzados. El artista holandés ha creado su propia teoría de las especies, desarrollando sucesivas generaciones de criaturas cada vez más complejas. Realizadas con materiales simples de la era industrial, el tubo de plástico utilizado como aislante en las instalaciones eléctricas, resistente y ligero, se convertirá en la base estructural de sus criaturas, que paso a paso van adquiriendo la forma de esqueletos de animales o de insectos gigantes.

El funcionamiento básico de estos seres gigantes son unas alas de tracción, que activadas por el viento y unidas a un cigüeñal accionan el movimiento de las patas.

labo-2Los nombres de sus bestias de playa se componen siempre de la palabra animaris, que es una corrupción del latín que alude a su condición de bestia y a su hábitat natural por la proximidad al mar.

Cada año desarrolla un ser nuevo, que hereda las aplicaciones exitosas del anterior y las perfecciona. Cuando está listo, experimenta el movimiento con él en las playas cercanas a su estudio durante el verano. Después de un tiempo largo a la intemperie, las hace regresar al taller y las convierte en lo que denomina “fósiles”.

evolution

El método de trabajo de Jansen y el proceso de evolución de sus criaturas han permitido al artista crear una gran familia de más de 40 bestias y establecer siete periodos evolutivos en función de los avances de la especie, con fecha de inicio en 1990:  Gluton o periodo de la cinta adhesiva; Chorda o periodo de la cuerda;  Calidum o periodo del calentamiento; Tepideem o periodo templado; Lignatum; Vaporum o periodo neumático; y Cerebrum. En la actualidad, el artista sigue trabajando en una nueva, la “Bruchus” (como se puede ver en este vídeo).

Geometría, ingeniería y biología se dan la mano en una fusión entre ciencia y arte escultórico, a medio camino entre la instalación interactiva y la obra contemplativa.

Más información: Charla inaugural de la exposición en el Espacio Fundación Telefónica